sábado, 28 de agosto de 2010

Tantinello

Tantinello.
Tantinello, es un caramelo.
Completo es de manzana, sabor predilecto de Ana.
Es un dulce atractivo, vestido de blanco y casi platino.
Su función no cumplió ya que Ana nunca se lo comió.
Su envoltura era fresca y por eso la niña se la dejó puesta.
Pasaron navidades y así se quedó, pero en la alacena a muchos amigos conoció.
Ninguno duradero, pues Tantinello fue el único que ahí permaneció.
Tantinello temía en perder su sabor pues pasaron 11 años hasta que alguien lo descubrió.
La mamá de Ana para Halloween la seleccionó y Tantinello emocionada el polvo se sacudió.
Pero cuando Ana de la escuela regresó encontró su viejo regalo envuelto y se emocionó.
Después de tantos años seguro que la olvidó.
     ¿Me pregunto si me hará daño pues tiene ya dos lustros y un año?- Ana se cuestionó.
     Es un dulce lindo pero seguro ya caducó. – Su madre insípidamente contestó.
Tantinello se puso triste, pero la sonrisa conservó.
     Es de colección, dice aquí: limitada fue su edición, con suerte entre a una exposición.
Ana a Tantinello examinó, su figura apreciaba tal y como la miraba cuando por primera vez la vió.
En la fábrica de dulces poco tardaron para decidir: “este caramelo largo ¡pronto se tiene que exhibir!”
Tantinello con horror su gesto no ocultó, pero poco pasó cuando en una caja a Paris se encontró.
Como Tantinello 100 había, pero enteros, sólo ella sobrevivía.
¡Era especial! Era lo que todos en los pasillos repetían.
En el museo de los dulces todos la admiraban, pero sólo era uno que de ella su mirada no despegaba.
Todas las noches en el silencio de su corredor Tantinello soñaba en Ana la rescataba, un policía una vez la encontró cubierta de lágrimas y en quedito le susurró:
     ¡Pobre Tantinello, que dulce tan desdichado porque después de aquí seguro será desechado!
Tantinello horrorizada escuchó y  pasaron tres días cuando ella del museo huyó.
En las noticias de pronto escuchó: ¡desaparece golosina, es toda una atrevida!
Mientras el aventurero caramelo se perdía después de su desliz,  Ana la buscaba por todo París.
Tantinello cuidaba su pelo, pues cualquier mancha quitaría el apetito de cualquiera que se atreviera a quitar su platino velo.
Las ratas la acosaban, pero al caramelo la halaban pues sólo significaba que su fresco aroma aun cautivaba.
De las manos no se escapó pues una gran recompensa un museo ofreció, pero ella hábilmente siempre escapó.
Pero una vez Pablito la encontró y a su mirada triste Tantinello no se resistió.
¿Habría encontrado su destino el viejo caramelo?
El pequeño Pablito poco a poco la desvistió y Tantinello por un momento se angustió.
Poco tiempo sufrió pues al momento que su aroma desprendió...Igual que cuando nació por todos lados a manzana olió.
Los dientes de Pablito estaban tan cerca como cuando Tantinello despertó y en los labios de Ana de 5 años de pronto se encontró.




Psicología: Es paciente y divertido, social y extrovertido.

Características Físicas: Un caramelo largo y estilizado con envoltura como un vestido de gala.

sábado, 14 de agosto de 2010

Presentación:

                                                                            

Estoy en búsqueda de cisnes por medio de las palabras.
Voy en búsqueda de aves y hallo teatro.
En búsqueda de plumas blancas en pantallas y actores.
Los busco en los paisajes naturales y los he visto en esculturas.
Me los topo en construcciones y en pinturas de colores.
Me obseciono con fotografiarlos y mi terapia ha sido buscarlos en el agua.
Nado para sentirme mejor, pero la ausencia sigue.
Los busqué en el Derecho pero me enamoré de ellos en la Literatura.
Los redacto en mis novelas y desde que soy niña los escribo en mis obras.
Bailo a escondidas imitando su gracia, viajo para aprender nuevos pasos.
Mi compañera es mi hermana mayor y nos acompaña un perro fiel.
Los huelo en los perfumes, los saboréo en chocolates.
Lloro cuando no puedo seguir su vuelo, me frustra el haber perdido el rastro.
Cuando los encuentro los sigo en zapatos morados y los guardo en bolsas de diseñador.
Una vez los vi de cerca en Irlanda y los dibujé a lado de unas gerberas.
Incluso a algunos los nombré: Saturno, Blueberry y Pinguino los llamé.
Como las calendas de agosto son la mejor temporada para iniciar la cosecha de algo, es ahí cuando inicio la búsqueda.
Un oso los huele cuando sueño con cisnes.
No los he podido tocar, pero estoy segura que ya me acerco.